Quiénes Somos
«Universo en Seis Colores es la comprensión de una forma de vida enraizada en el ecosistema de cada territorio que hace del arte textil mapuche su lenguaje propio. Es hablar de botánica, de historias de vida, de ética del trabajo, de espiritualidad y convivencia social, y de todos los rasgos culturales que revelan la profundidad y amplitud de una cosmovisión milenaria.»
Constituida en 2019, la Fundación «Universo en Seis Colores», es el resultado de un proceso de investigación iniciado en 2009. Durante una década, recopilamos cartografías, registros de audio, material audiovisual y testimonios sobre el arte textil en el sur de Chile, específicamente en comunidades mapuche Williche, Lafquenche, Pehuenche y Wenteche. Este diagnóstico inicial permitió estructurar un plan de trabajo orientado a visibilizar el conocimiento ancestral, con la naturaleza como eje articulador de técnicas como la esquila, el lavado, el escarmenado, el hilado, el teñido y el tejido, concibiendo este ciclo como un proceso sociocultural y productivo de profundo valor. Nuestra fundación centra su labor en promover el arte textil mapuche y fortalecer el oficio artesanal de mujeres rurales del sur del país. Las acompañamos desde una perspectiva transversal y holística, fundamentada en el respeto a las identidades territoriales que cada una encarna.
Habitar históricamente un territorio es aprender a escuchar el pulso de su ecosistema, despertar la conciencia sobre el vínculo indisoluble que une a las personas con la tierra que habitan: un lazo que se traduce en cultura a través de la observación profunda de la naturaleza. Nos situamos en ese territorio donde la sabiduría, los ritmos y los diseños de los ecosistemas vivos se replican dentro de nuestras estructuras humanas, y donde la textilería constituye su máxima expresión. Comprendemos la cultura, las personas y el territorio como una tríada de reciprocidad perfecta: un ecosistema en el que el ser humano no domina, sino que se integra como una fibra más del entorno. En cada etapa de la cadena de producción textil convergen la ecología, la antropología, el diseño, la química y la tecnología, revelando una filosofía donde cada acción conlleva el deber de proteger y perpetuar la vida en su integridad. Más allá del objeto físico, nuestra labor abraza el tejido humano: los dolores, los anhelos y el bienestar de quienes dan vida a los hilos. El viaje de la lana, el tinte y el telar es largo, pausado y metabólico, fiel a los tiempos de la tierra; un esfuerzo que el mercado actual invisibiliza bajo el sesgo de considerarlo un simple oficio campesino. Hoy transformamos ese imaginario: el textil no es un residuo del pasado, es ciencia, es memoria y es el diseño del futuro inspirado en la naturaleza.
Como fundación, comprendemos que el arte textil trasciende su materialidad: es un sujeto activo que nace, se transforma y toma forma en las manos de las tejedoras. En cada pieza habita una cosmogonía viva que relata el origen del mundo, entretejida con una conciencia profunda capaz de traducir los diseños de la naturaleza en hilos que reproducen sus patrones, ritmos y saberes. Nuestro propósito es difundir este arte desde la voz de sus creadoras, visibilizando el vínculo entre la memoria comunitaria, las técnicas tradicionales y los ciclos de producción.